Un Niño nos ha nacido
Por: Pastor Rodolfo Mendoza
Con Su nacimiento Dios nos da una lección de humildad, amor incondicional y fe en las promesas del Padre.
La palabra Navidad viene de “Natividad” que significa “Nacimiento de Jesús”. Durante esta época del año, no te afanes pensando si es conveniente o no celebrar las fiestas. Tómate un tiempo de reflexión para entender el profundo significado que tiene este suceso del nacimiento del Señor Jesucristo.
Lucas 2:1-7 relata: Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. Este primer censo se hizo siendo Cirenio gobernador de Siria. E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David; para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta. Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.
Los romanos querían saber con exactitud la cantidad de personas que vivían en la tierra que habían conquistado. Así que José, aunque vivía en Galilea, tuvo que viajar a la ciudad donde nació para que lo tomaran en cuenta en el censo. Es extraño que no encontraran dónde posar. Imagina que regresas a tu pueblo con tu mujer embarazada, lo más seguro es que te hospedarías en casa de un amigo o familiar. Pero Jesús nació en un pesebre sencillamente porque José no encontró otro lugar para su familia. Ningún conocido, amigo o familiar les brindó posada. Muchas veces nos pasa igual. Cuando compartimos a Jesús con los familiares, nos cuesta encontrarle espacio. Dale siempre un lugar preferencial a ese niño que nace y quiere vivir entre nosotros.
La Navidad nos permite meditar sobre tres ideas valiosas:
Tu contexto no define quién eres
El Rey del universo nació en un pesebre, pero nunca se creyó una oveja. Tu contexto no te define como persona. Jesús no se sintió menos que otros por nacer donde nació. Él sabía perfectamente quién era y cuál era su misión. Tampoco lo acomplejó el hecho de que José no fuera realmente su padre. Aunque se lo reprocharan cuando hubiera oportunidad, no se dejó intimidar o puso su situación como pretexto para incumplir el plan de su Padre Celestial.
El contexto no debe crearte complejos. Sin importar de dónde vengas, eres hijo de un Rey. Aunque hayas nacido en un pesebre, tu destino no es quedarte allí. Jesús nació en un establo entre animales, pero ahora está sentado en el Trono de la Gloria. Tal vez haz pasado por tiempos de pesebre en tu empresa, sin embargo, si crees seguramente vendrán tiempos de gloria y prosperidad. Los mejores momentos de tu vida están por venir. Ten por seguro que el Señor te exaltará.
El paciente plan de Dios
Gálatas 4:4-7 habla sobre la heredad que nos pertenece: Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.
El nacimiento de Jesús no fue casualidad, Dios tenía un tiempo para ello. Él siempre tiene un plan para todos pero no todo lo que sucede es planificado por el Señor. El problema es que erróneamente, muchos toman ese plan como escudo para darle sentido o razón a los eventos de sus vidas. Todo lo que no entiendes se lo atribuyes al “propósito de Dios”. Especialmente las cosas negativas. No puedes asumir como “la voluntad de Dios” que no te gradúes de la universidad por la pereza de no estudiar. Debes comprender que el plan del Señor para tu vida se cumple en la medida que tomas buenas decisiones. No hay nada impuesto, Él te presenta sus magníficos propósitos pero tú debes tomarlos y hacerlos realidad. Lo que sucede en tu vida es producto de las elecciones que haces. Todos tenemos grandes planes para nuestros hijos. Les construimos un futuro ideal, pero nada garantiza que lo proyectado se cumplirá, porque en su momento ellos escogerán el camino que seguirán. Edúcalos en la Palabra para que puedan tomar buenas decisiones.
Imita la paciencia que Dios tiene para ver cumplidos Sus planes. Aunque tu hijo actúe con rebeldía, no lo abandonas, siempre estás allí apoyándolo porque tienes fe en el cambio positivo. De igual forma debes ser paciente si los planes y deseos que tienes para tu empresa no se cumplen cuando lo imaginas. Insiste, ten paciencia y fe. Cree en esos buenos proyectos y lucha por ellos. Tal vez este año no salió todo bien, quizá tuviste más dificultades de las que pensabas, pero lo bueno llegará si eres persistente. Cuando la vida te de muchos limones, haz y vende mucha limonada.
Recuerda que el plan de Dios era que nosotros naciéramos con Jesús como hijos Suyos y herederos de Su reino. El mayor regalo de la Navidad es la oportunidad de nacer de nuevo y recibir la herencia que nuestro Padre ha preparado para cada uno. Así que ya no le escribas una carta pidiéndole regalos a Santa Claus. Mejor haz una lista de las promesas de Dios y pórtate bien para obtenerlas.
Dios y Hombre para darnos la salvación
Hebreos 2:14-18 dice: Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham. Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.
Dios se hizo semejante a los hombres. En el principio, Él nos creó a su imagen y semejanza, aunque luego perdimos todo por el pecado. Entonces no desistió, para salvarnos tomó nuestra imagen y se hizo semejante a nosotros. Primero nos hizo como El, pero luego se hizo como nosotros. Se puso en nuestros zapatos. Ese es el gesto de empatía más grande que hemos recibido.
No exigió que cumpliéramos todo lo que ha mandado, por el contrario, envió a Su hijo Jesucristo a vivir nuestras circunstancias para entendernos y alcanzarnos. Acércate al Señor cuando estés en tentación y sufras debilidad, porque el Hijo que lloró, vivió y sufrió entre nosotros, estará intercediendo por tu salvación. Si te han traicionado y te han dejado solo, si has pasado por juicio injusto, calumnia o humillación, recuerda que Jesús te entiende porque también lo vivió. Dios no demanda la perfección sin antes comprenderte. Puedes salir adelante y vencer al mundo como Jesús lo hizo.
Sin importar lo que sucedió durante este año que finaliza, toma un momento para adorar al hijo de Dios que nació como humano para acercarse a ti. Cumpliendo el plan supremo del Padre, vino al mundo sin complejos por nacer en un pesebre y vivió todas las circunstancias humanas para entenderte. Jesús es el regalo más grande que puedes recibir en Navidad, acéptalo y hazlo parte de tu vida. Bendice y dale gracias al Señor por la misericordia de nacer para mostrarte el camino hacia el Padre Celestial.
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Tal vez durante añOs haz celebradO la Navidad simplemente pOr cOstumbre; por pasar un mOmentO agradable cOn tu familia O cOn tus amistades, disfrutandO de grandes banquetes e intercambiandO regalOs…
Tal vez nunca haz celebradO ésta fecha pOrque nO le encuentras ningún sentidO…
PerO hOy te invitO a que tOmes la decisiÓn de abrir tu cOrazÓn sinceramente y te permitas creer que éste 24 de Diciembre lO que celebrarás es el haber recibidO el mejOr de lOs regalOs; el que hOy DiOs te está OfreciendO… y lO únicO que necesitas hacer es recOnOcer delante de Su Presencia que crees que Su Perfecta Voluntad fue enviar a la tierra a Su Hijo Unigénito Jesucristo, para que a traves de Su ejemplo y Su sacrificiO en la Cruz del Calvario tú pudieras ser salvO y Obtener el perdÓn de tus pecadOs y la vida eterna.
Inicia éste 2009 cOn una nueva vida, cOn una mejOr vida… si quieres que sea así, abre tu bOca en éste mOmentO y cOnfiesa ésta OraciÓn:
“Padre, hoy he tomado la decisión de rendir mi ser delante de Ti. Hoy te entrego mi corazón y te pido que seas Tu quien tome el control de mi vida porque ya no puedo seguir viviendo sin Ti. Creo y confieso que Jesús, Tu Hijo, es mi Señor y Único Salvador. Reconozco que El entregó Su vida, aceptó ser crucificado; recibió todo el dolor, aceptó toda humillación, cargó sobre El toda enfermedad y derramó hasta la última gota de Su Preciosa Sangre pensando en mí; demostrándome la inmensidad de Su amor al pagar ese alto precio para que yo hoy pueda recibir el perdón de mis pecados, vivir en libertad y tener la vida eterna. Creo y Confieso que levantaste a Jesús de entre los muertos y que hoy Vive y Reina a Tu diestra, sé que si muero hoy, iré contigo.
Hoy me arrepiento de haber pecado delante de Ti, purifícame Señor, te entrego mi corazón y te pido que con Tu Poder puedas colocar uno nuevo y que a partir de hoy Tu Santa Presencia viva en mí, que ya no sea mi propia voluntad sino Tu Buena, Agradable y Perfecta voluntad en mí.
Gracias Dios porque Tu misericordia me ha alcanzado, Gracias Jesús porque a pesar de que no lo merezco hoy me has entregado el mejor de los regalos, Gracias Espíritu Santo porque ésta Navidad la celebraré contigo en mi corazón.
La Gloria y Honra sea para Ti, que Vives y Reinas por los Siglos de los Siglos. Amén!
BienvenidO a la familia de DiOs!!!
Que DiOs te Bendiga Siempre!!!